Mittwoch, 2. Juli 2014

Pozo quebrantado

La primera frase que tengo en mente para introducir esta historia, al escribirla y leerla, suena demasiado cruel. Digo, la historia en la que pienso fue cruel. Hoy en día miro con otros ojos esos sucesos, hoy en día la herida fue sanada (no por el tiempo para aquellos que leyeron). Aunque… eso no le quita la crueldad del momento, nótese, escribo “del momento”.

El féretro estaba esperando en el cuarto de niños. Esto expresa lo que estábamos viviendo en ese momento. Pero en verdad no quiero contarles la historia. Al hacerlo, sentiría que desencadena pena en ustedes, lástima o asombro empático. Y no quiero que lo tomen de esa forma. Fue duro, fue incomprensible, fue intolerable. Pero no soy la única (ni somos la única familia) que vive eso. ¿Para qué jactarme de eso y relatarlo como la historia más trágica jamás vívida? Sería enfocar la historia con una luz surrealista. Y por eso, la frase que fue formulada en ése entonces y con la cual quería iniciar, se asemeja a un combo en la cara. 

Últimamente he tenido la tarea de pensar en murallas internas. Esta historia podría ser una, pero me di cuenta que contar vivencias duras - no me gusta. No me gusta porque es como decirle al mundo: mira que mal la he pasado... pobre de mí. Si alguien quiere conocer la historia no tengo problema en contarla. Si quieres conocerla para comprender el proceso del duelo, el proceso de levantarse, mejor dicho de ser levantado (poco útil me sería agarrarme del pelo para sacarme a mi misma del lodo que me succiona...), con gusto te la cuento. Me gusta compartir mis vivencias a personas que lo deseen, no por morbo, si no por sincero interés. Creo que he vivido cosas impactantes que aún hoy en día pintan sus consecuencias en mi andar, pero Dios es más fuerte, más grande, es más que eso. No explica por qué ni da una respuesta a lo que ocurre, si no que sostiene, contiene.

Cuando me enfrente al tema de murallas, teniendo que contestar que puede y que no puede una muralla, automáticamente lo formule de tal manera que el resultado fuese positivo (una muralla puede sostener flores y mostrárselas al sol - una muralla no puede detener a un pájaro). Me di cuenta que tengo una actitud más positiva de la que pensaba. Después de que el evento ocurrió, después de que el evento sano. Y ese es mi punto débil (o era, hoy en día he aprendido gracias a la paciencia de un Maus). Mientras viví aquel momento, me transformé. Era yo misma una tumba silenciosa, una muralla alrededor mío conteniendo toda emoción escondida en lo secreto. No se lo conté a nadie. Al contárselo a alguien - inevitablemente es realidad. Y yo no quería que fuese realidad. Esa era mi protección. Silencio. Omisión. Hasta que, como un pozo que se llena de agua, los ladrillos comenzaron a separarse. Comenzó a salir el agua quebrantando el pozo. Comenzó a salir el dolor quebrantando la muralla.

Me gusta la imagen. No porque sea masoquista, si no porque me imagino la escena pintada en un cuadro abstracto: yo rodeada de una muralla ( o yo dentro de un pozo de ladrillos), se ve brotar el dolor entre los ladrillos separándolos – ellos gritando de dolor e incomprensión. 

Hasta que lo conté. Y no pude parar de contar. Como una represa que al abrirse permite que el río siga su fluir. Y el agua pasa. Y pasa. Y pasa. Y vuelve a pasar. Y pasa. Así conté yo la historia. Primero una sola vez. Pasó bastante tiempo antes de poder contarla nuevamente. Pasó más tiempo y muchos ya sabían, habían escuchado. Comenzando así la incomodidad. Las miradas que querían ser empáticas, pero que, ante el dolor y la tristeza de la historia, absorbieron asombro doloroso y la mirada que quería ser empática solo logró ser de inseguridad.


Samstag, 14. Juni 2014

die Welt verändern

Photography by ©Rahel Gysel
Ich habe es ihnen erst nachgemacht doch am Ende des ersten Tages war ich ziemlich erschöpft von all dem Geschrei und habe lange überlegt, dass dies eigentlich nicht der Weg ist. Es ist zu anstrengend für einen selbst und auch widersprüchlich, wenn ich schreie, um für Ruhe zu sorgen. Daher habe ich dann die anderen Tage entschlossen zu den Kindern hinzugehen und sie direkt an zu sprechen, was natürlich auch nicht richtig geklappt hat da, für sie, eine Autoritätsperson eigentlich gar nicht eine Autoritätsperson ist. Ich habe dann auch versucht mich den Kindern zu widmen, die am meisten Unsinn machen. Ich habe mich zu ihnen gesetzt und mich ihnen zugewendet um mit ihnen zusammen die Aufgaben zu machen, die sie machen sollten. So waren sie auch motiviert und haben sich auch konzentriert, bis ein anderer kam und auf sie einredete um irgendetwas zu erzählen oder fragen. Am letzten Tag konnte ich dies besonders gut beobachten. Die Kinder sollten an dem Vatertag-Geschenk weiter arbeiten. Wäscheklammern sollten auf eine Klopapierrolle geklebt werden – was sich als nicht so einfach erwies da die Klammern immer wieder abfielen (die Kinder nahmen zu wenig Kleber). Eines der Kinder war sehr frustriert und warf alles auf den Boden und sagte: „Ich hasse diese Aufgabe. Alle schaffen es und ich kriege nichts hin.“ Ich hatte vorher gerade alle restlichen Klammern eingesammelt und plötzlich sah ich wieder Klammern auf dem Boden und so bin ich auf ihn aufmerksam geworden. Also habe ich seine Klammern aufgehoben und habe mich zu ihm gesetzt und ihm gesagt wir schaffen das zusammen, was wir schlussendlich auch geschafft haben. Ich habe gemerkt dass die Kinder schon lust haben Dinge zu lernen und zu machen, nur sind sie eben in einem Alter in dem sie noch Zuwendung brauchen, und diese bekommen sie meistens nicht zu Hause. Da sie keine Zuwendung, oder wenig, bekommen lernen sie auch nicht richtig mit Frust umzugehen, und geben sich schnell geschlagen mit Aufgaben. Ich weiß, dass es für eine Lehrerin unmöglich ist, sich um fast 40 Kinder gleichzeitig zu kümmern und sich zu jedem zu setzten und ihm bei zu stehen. Dies macht die Situation so kompliziert. Von zu Hause haben sie die Zuwendung nicht und sie bräuchten sie so sehr um aufzublühen und wachsen zu können. Es tut mir weh, wenn ich dies beobachte, wie Kinder in jungem alter allein gelassen werden. Ich möchte nicht jemandem die Schuld dafür geben, es ist einfach eine verzwickte Situation. Wie kommt man davon weg? Wie erkläre ich einer Mutter, die noch selbst fast ein Kind ist, das ihr Kind liebe, Zuneigung und Begleitung gebraucht, wenn sie es selbst nicht erfahren hat?

Dienstag, 10. Juni 2014

theLOOK

Quiero que si lees esto, tengas esto en cuenta: no soy clasista. 
Ahora si puedes seguir leyendo. Soy mujer. Por lo que durante la pubertad mi pobre cerebro tuvo que adaptarse radicalmente a este nuevo envase que de un día a otro de pronto había aparecido sin previo aviso. Le tomo un buen tiempo adaptarse pero finalmente lo logro. Pero la pubertad no es el punto de hoy. (quizás debería comenzar colocando el título siempre al comienzo para obligarme a seguir la idea que comienza a desarrollarse en mi red neuronal....) El punto de hoy es el la mirada. Comencemos por la mía. De chica era ruda. Si, me creía mala, bueno no se si mala, pero era ruda. Me defendía, copiaba e imitaba a mi hermano quien no solo me enseño a dominar las dos ruedas si no que también me enseño a mostrar el dedo indebido. Recuerdo un recreo en pre kínder cuando por algo me enoje e hice uso de lo que había aprendido. Lastima que me vio una profesora y mi castigo fue tener que esperar una semana por el Casete que uno recibía de premio si se hablaba alemán (aun lo tengo). Mi mirada fue educada a la defensa. De chica caminaba al pre kínder, luego al colegio, luego a la casa después de alguna celebración teatral. Aprendí que si miraba con dureza las personas no se me acercaban y hasta ahora he resultado ilesa (no creo que sea solo por mi mirada, creo que hay algo mas grandioso tras eso). Eso en relación a mi mirada - por ahora. Ahora, las miradas. Pasear a mi perro suele ser algo entretenido. Algo me gusta, que alegra, relaja, algo cotidiano. Pero de repente en esa calma irrumpe la mirada hablada. En esos momentos mi envoltorio pasa a ser bien común, brotando nuevamente esa mirada infantil que no era nada inocente. 

Dienstag, 3. Juni 2014

Break the cycle

Debo reconocer que normalmente escribo antes de colocar el titulo. Si, eso enseñan en el colegio y tiene sentido - por que por más que uno piensa y establezca una estructura previa - al ir escribiendo pueden surgir otras ideas y pueden ir modificando el desarrollo del texto y de ahí surge la regla de colocar el titulo post-scriptum. Esta vez no. Esta vez el titulo define lo que escribo. Otra cosa que debo reconocer: El título no es original ni mío - aunque ahora no estoy cien por ciento segura de recordar el título correcto - así que en una de esas es original. Pero el contenido tampoco es original, o sea si, yo escribo, pero las ideas están influenciadas por los que hace uno o dos años me han inspirado fuertemente. Un Padre y su hija, ambos unidos en un ministerio con un propósito (http://loveandrespectnow.com/). Porque comencé a interesarme en el tema? Bueno, siempre me ha interesado el tema de las relaciones, no solo amorosas, si relaciones en general, pero no había tendido la oportunidad o necesidad de trabajar el tema, leer, pensar y comentar. Por "cosas de la vida" (frase que uso porque no quiero entrar en detalles de que cosas de la vida me llevaron a entregarme mas a este tema) llegue a encontrarme con estos dos. Volviendo al título, como dije, el título es lo que marca este texto. 
Un circulo es algo infinito, sin principio - sin fin, continuo constante en el espacio y tiempo. Por algo el anillo es símbolo de unión - refleja amor infinito. Un lindo círculo. Pero si te fijaste bien, mi título habla de romper el círculo, así que supongo que sabes que no hablo de la argolla de matrimonio ya que estoy a favor del matrimonio y no quisiera tener que romper aquella argolla.... hablo del circulo mas bien como un ciclo (tal como lo dice: cycle). Un ciclo también es algo distinto a una argolla, normalmente van en espiral ascendente o descendente... pero el evento se repite. Se repite en la vida de una persona, en generaciones, en amigos... como quieras. Lo que me da impotencia es ver que la humanidad... o algunas personas, o todas las personas en alguna etapa de su vida, atribuyen las dificultades de sus vidas a sus padres. No creas que estoy negado la influencia de ellos (la mía, gracias a Dios, fue positiva, conozco otras en donde no es el caso) - la presencia de ellos define en muchos sentidos nuestra existencia - o bien, también la ausencia de ellos marca fuertemente. Vez hacia donde voy ? O están nublando mis emociones la claridad de mis palabras? Espero que no. Aunque espero que sí un poco. Quiero aún refugiarme detrás de ellas, escondiendo la gota que desbordo el ciclo. 

Si tuviste una infancia dura, papas ausentes, presentes pero a la vez no.... no vez que tu tienes la posibilidad de romper el ciclo? No vez que tu puedes cambiar el futuro de tus hijos siendo el padre que siempre anhelaste y no pudiste tener? Si, no tuviste la imagen, no tuviste el ejemplo. No sabes lo que es familia, como se compone o como se comporta. Pero.... no ves esa tremenda oportunidad que se te está dando? Puedes cambiar las vivencias de tus hijos. No desaproveches la oportunidad. 

Sonntag, 25. Mai 2014

Mauer


Collage by ©Rahel Gysel


Wenn du meinst eine Mauer 
steht für immer im Horizont,
stellt sich zwischen das vereinte
ist unendlich hoch, weit und lang
und hält die Vögel auf


dann schau dir die Blume an,
wie sie wächst an roten Ziegeln,
sich haltend streckt - zur Sonne blickt
schützend vor jedem fremden Blick
- nimm sie als Beispiel mit.