Samstag, 6. Dezember 2014

Contrato

Hay un frase que últimamente ha estado en boca de muchos. Publicistas, comerciales, casas comerciales, universidades, amigos, televisíon, radio, revistas de belleza y fitness... Quizás lo que quieren lograr con esta frase es despertar a la población, queriendo entregarle la confianza en sí mismos, abrirles los ojos para el potencial propio que cada uno lleva dentro. Quieren convertirnos a todos en líderes, en emprendedores para finalmente poder confrontarnos con nuestra triste realidad y lograr una sociedad perfecta sin distinción ni diferencias, en donde todos logramos nuestras metas, porque "Si quieres, puedes". ¿A quién no le gusta escuchar que depende de uno lograr todo lo que se propone? Que fácil suena, si quiero puedo. ¡¡Solo tengo que querer!!

Volvamos un paso atrás. ¿Que quiero? Ya se que si quiero, puedo. Pero aún no sé lo que quiero. Para poder querer lo que puedo, tengo que saber que quiero poder. En los cables de mi mente las ideas vuelan, se cruzan, intento descifrarlas hasta que logro plasmarlas en el desnudo papel frente a mi, llenándolo de múltiples deseos que aún no logro cumplir. Sueños incumplidos de infancia, inseguridades de adolescente y batallas por ganar de adulto. Todo esta en esta hoja vestida. Sí, quiero. Quiero. Quiero. Quiero todo eso. Quiero todo eso que viste al blanco papel. Yo puedo.






                                                                      PS: Cada contrato tiene letra chica.




                                                                     Si quieres, puedes. Recuerda que nadie dijo que seríafácil.





Dienstag, 18. November 2014

Spiegelbild

Años atrás, cuando aún la curiosidad quería ser saciada queriendo saber que había pasado con aquellos fantasmas que irrumpían bajo la noche estrellada intentando tocar ventanas y puertas de madera, sentaban aquellos sobre sillas acomodadas en círculo, como solía hacerse cuando algo importante, íntimo, cercano habría de ser revelado. En esa ocasión, en un pequeño papel, dibujado estaba aquel señor. Barba tenía, de unos tres días. Notabas que aquel señor no solía usar una barba orgullosa ni nada semejante, más bien prefería ver su rostro desnudo al espejo. El cabello recordaba levemente a esos campos en donde el viento no se detiene ante la suavidad del trigo, dirigiéndolos en direcciones opuestas, quitándoles el abrigo del vecino. Los ojos tenían sombras de atardecer y las cejas descansaban flojamente en hamacas sobre los ojos semi-cerrados. Enfrente tenía un espejo y veía toda la imagen nuevamente. Barba tenía, de unos tres días. Notabas que aquel señor no solía usar una barba orgullosa ni nada semejante, más bien prefería ver su rostro desnudo al espejo. El cabello recordaba levemente a esos campos en donde el viento no se detiene ante la suavidad del trigo, dirigiéndolos en direcciones opuestas, quitándoles el abrigo del vecino. Los ojos tenían sombras de atardecer y las cejas descansaban flojamente en hamacas sobre los ojos semi-cerrados. Un bostezo cansado igual que los ojos y su mirada duplicada en el reflejo del espejo junto a los cansados ojos y su mirada, media vuelta y veías desaparecer al Señor entre las líneas y el borde del pequeño papel.

Sentaban aquellos sobre sillas acomodadas en círculo, como solía hacerse cuando algo importante, íntimo, cercano habría de ser revelado. Aquellos sentados en el círculo, lejos estaban de tener un espejo a mano para observar su rostro. Aquellos sentados en el círculo sabían que estarían cerca de tener un espejo a mano - a diferencia del Señor que había desaparecido entre las líneas y el borde del papel, se mirarían, devolverían a los trigos el calor del vecino juntándolos en direcciones semejantes, quitarían de las hamacas las cejas, borrarían las sombras de atardecer de sus ojos, quitarían aquella barba faltante de orgullo del cuadro y lucirían aquella esperada desnudez facial. Se volverían a mirar apreciando el cambio del cuadro que veían en el espejo sabiendo con certeza que lo reflejado también había cambiado.

Sonntag, 7. September 2014

I happen to have this dream...
no, no es el sueño de lo que quiero llegar a hacer o llegar a alcanzar, no es el sueño de mi vida que quiero alcanzar con todas mis fuerzas.

I happen to have this dream...
carreteras, esas en donde las horas pasan lentas, vas contando las líneas que separan las direcciones, perdiéndote entre las estrellas hasta que solo las puedes imaginar a través de las nubes.

I happen to have this dream...
ese auto grande, caluroso, que solo las ventanas abiertas pueden dejar acariciar el viento tu piel, sabiendo ya que pronto ese viento te traerá el sabor de tu hogar.

I happen to have this dream...
suele ser de noche, y tan solo veo luces, quizás gotas de agua que mi inconsciente pinta en la calle debido al desenlace trágico del sueño...

I happen to have this dream...
no, no es un sueño que quiero compartir. Dicen que palabras crean realidades. Y esa realidad, quisiera que permanezca en sueños.


Samstag, 23. August 2014

Hope


Me niego a escribir mis vivencias, miedos, pensamientos, temores y todos los sustantivos que pudiesen entonar aquí, colocando la última frase como un desaliento a morir. Me niego a terminar mis cuentos tristes colocando melodías sentimentales cargadas de romanticismo. No la imagen de romanticismo que surgió en tu mente, de rosas, chocolates y viajes "románticos". Romanticismo como lo inalcanzable, lo que nunca será, el anhelo sufrido de estirar, alargar para finalmente no alcanzar lo anhelado. Ese sentido del romanticismo, ese sentido que inspiraba a artistas a pintarse de espaldas al espectador, para que juntos, impresionados, contemplen la naturaleza retratada, la cual nunca podrá ser dominada, siempre será mas grande mas fuerte. Ese sentido. Me niego a que las últimas palabras quiten el aliento al lector, dejando la amargura en un cuerpo crispado de desolación. Me niego a entregar una historia triste, melancólica, cambiante, sola, insegura, amarga, quebrada, incomprensible, abandonada, azotada, encarceladora, ahogadora, atrapante, penosa, asesinada. Me niego. No podrá el final agotador atufar un desaliento a morir, mirar seductoramente, cantar dulcemente. No podrá envolverte atrapándote en su movimiento movedizo de tierra. No podrá.

Einmal

Es war einmal ein Haus, 
ein Garten, Bäume. 

Die wuchsen 
dem Himmel entgegen, 
streckten sich 
im Wettlauf mit dem Rasen 
und wurden dann 
von großen saftigen Früchten 
wieder ihrem Ursprung 
näher gebracht. 


Es war einmal ein Haus, 
ein Fenster, Türen. 

Die standen offen, 
hielten sich in Angeln 
und lächelten die Gesichter 
einladend an, 
sich zu setzen,
in der wärme der Heimat 
zu hausen.


Es war einmal ein Haus, 
ein Tier, ein Hund. 

Der leckte freudig 
die Fensterscheiben, 
mit sanften Pfoten...

Es war einmal...

Es war einmal...

Es wird einmal.