Esas flores de color desgastado, pastel, sin carácter,
llenando las calles de ciudades sureñas.
Colores insípidos, débiles.
Celestito. Rosadito. Blanco.
Fome. Mirarlas me causa aburrimiento,
somnolencia y desvío la mirada
hacia árboles grandes, fuertes,
cortezas arrugadas, protuberantes
exageradas en textura
hojas fuertes, resistentes
de verdes tonos
y a veces una flor
blanca, suave y delicada
se presente con toda seguridad
Esas flores de color desgastado.
Celestito. Rosadito. Blanco.
Fome. Coloración azul,
rosado, morado, gris.
Carácter, personalidad
en ese color, en esa coloración
flor fuerte, de belleza cercana,
de tonalidades esquisitas
diferente en época
cómo árbol en otoño
que se tiñe de calor
para recibir el invierno
Insta: RegistrandoColores
Samstag, 2. Juni 2018
Samstag, 10. Februar 2018
Caminamos
.
después de
compartir
años caminando juntos
.
uniremos
los dias que esperan
ser llenados de vida
.
días aún silentes
inciertos
en su brillar
Samstag, 5. August 2017
poder saltar
hay días que uno quisiera repetir
hay días que uno quisiera saltarse
la mimsa sensación
examenes finales de Kine
Angustia
Me van a evaluar
A mi
cinco años en quince minutos
lo aprendido
lo demostrado
Se resume
en minutos
saltarme esos días
que me hacen querer correr
lejos
esfumarme
que el tiempo no me alcance
correr hacia el pasado
llegando nunca a los días
cerrar los ojos
escapar mi realidad
escapar lo que vendrá
cerrar los ojos
negar
negarlo todo
el tiempo que corre
el miedo que encierra
el temblar
lo que se sabe
lo aprendido
hay días que uno quisiera repetir
días que uno no quisiera saltarse
la mimsa sensación
examenes finales de Kine
fallar fracasar no poder mostrar lo que sé
no poder controlar los nervios
soy actriz
igual no puedo
me comen viva me nublan la mente
me hacen transpirar en frío
hervir en calor
Nunca más
- dije.
Entregaré esos días
que ocupan mi mente
mi ánimo mi tensión
a tí
lloraré
miraré
a tí
la misma sensación
días así
paz
en mi ser
hay días que uno quisiera saltarse
la mimsa sensación
examenes finales de Kine
Angustia
Me van a evaluar
A mi
cinco años en quince minutos
lo aprendido
lo demostrado
Se resume
en minutos
saltarme esos días
que me hacen querer correr
lejos
esfumarme
que el tiempo no me alcance
correr hacia el pasado
llegando nunca a los días
cerrar los ojos
escapar mi realidad
escapar lo que vendrá
cerrar los ojos
negar
negarlo todo
el tiempo que corre
el miedo que encierra
el temblar
lo que se sabe
lo aprendido
hay días que uno quisiera repetir
días que uno no quisiera saltarse
la mimsa sensación
examenes finales de Kine
fallar fracasar no poder mostrar lo que sé
no poder controlar los nervios
soy actriz
igual no puedo
me comen viva me nublan la mente
me hacen transpirar en frío
hervir en calor
Nunca más
- dije.
Entregaré esos días
que ocupan mi mente
mi ánimo mi tensión
a tí
lloraré
miraré
a tí
la misma sensación
días así
paz
en mi ser
Montag, 24. April 2017
Lugar Oscuro
Tenemos que tomar muchas decisiones a lo largo de la vida. Algunas más comprometedoras, otras tan cotidianas como la elección del color de mi ropa. Pero somos libres de tomar la decisión que queramos. Nadie puede tomar una decisión por nosotros y por lo tanto nosotros somos responsables de nuestras decisiones. A veces no existe la mejor decisión. Una decisión siempre implica negar algo, negar la opción que no elegí. Aprendemos desde chicos a tomar decisiones, como adultos tenemos la responsabilidad de guiar este aprendizaje y acompañar, pero también los niños deben tener la experiencia de poder tomar decisiones, decisiones cotidianas. Si aprenden en lo chico, podrán tomar sus propias decisiones.
Por más que el "tomar decisiones" sea un acto individual, nunca podemos dejar de lado que nosotros rodeamos a otros y que otros nos rodean. Decisiones siempre definen un camino y tienen consecuencias. Consecuencias agradables y otras menos agradables e incluso ambas para personas diferentes.
Ahora, ¿porqué tomamos una u otra decisión?
¿qué nos guía en esto? ¿Una corazonada? ¿La emoción? ¿La razón? ¿Interés?
Probablemente son diferentes aspectos que influyen. Multicausalidad.
Quizás.
Aunque puede que exista un factor.
Más fuerte que los otros.
Más determinante.
Dios.
Que políticamente incorrecto.
Que poco ético decir, que Dios guía mi actuar. En un mundo en dónde se llevan a cabo guerras en el nombre de Dios. Un mundo en el cual se llevan a cabo ataques en el nombre de Dios. Un mundo en el cual el nombre de Dios no tiene peso. Un mundo en el cual el nombre de Dios no tiene valor. Un mundo en el cual el nombre de Dios es causa de burla.
Pero, ¿cómo no voy a querer compartir la causa de mi alegría? ¿Cómo no voy a querer que otros puedan vivir en paz? ¿Tranquilos?
Puedo decir que he vivido una vida buena. No he sufrido hambre ni me ha faltado ropa. Hemos tenido el apoyo de personas en tiempos buenos y en tiempos menos buenos.
Quizás piensas que como puedo hablar de paz si vivo en un lugar seguro. Si nunca he vivido la guerra en carne propia. Si nunca ha caído una bomba y ningún muerto al lado mío.
Tienes razón. Pero, al igual que tú, he vivido conflictos. He tenido desacuerdos con personas. He tenido sufrimiento en mi vida. He vivido la muerte de cerca. He vivido dolor profundo. He vivido desilusiones, pérdidas, temores, inseguridades. He vivido días oscuros. De dolor, de soledad, de encierro.
La paz de la que hablo, la alegría de la que hablo, la tranquilidad de la que hablo no depende de estas vivencias. No depende de momentos vividos, de recuerdos, de emociones. Depende de Jesús.
Que políticamente incorrecto.
Que poco ético decir, que Dios guía mi actuar. En un mundo en dónde se llevan a cabo guerras en el nombre de Dios. Un mundo en el cual se llevan a cabo ataques en el nombre de Dios. Un mundo en el cual el nombre de Dios no tiene peso. Un mundo en el cual el nombre de Dios no tiene valor. Un mundo en el cual el nombre de Dios es causa de burla.
Somos libres.
Somos libres de hacer lo que queramos.
Somos libres de amar.
Somos libres de odiar.
Somos libres de crear.
Somos libres de destruir.
Esa es nuestra libertad.
Esa es nuestra condena.
Decidir libremente trae también destrucción.
No podemos movernos en áreas blancas o negras.
Vivimos todos en un gris.
Y así algunos se tomaron la libertad de apoderarse del nombre de Dios, de mal usarlo, de ensuciarlo.
Un muro.
Una pared.
Más bien un ventanal, un espejo que te impide reconocerlo. Que te impide ver al otro lado. Que te impide vivir plenamente. Que te impide tener paz. Sin importar lo que sucede al rededor tuyo. Alegría, tranquilidad.
Si tu única excusa es que no crees en Dios y nunca has mirado detrás del espejo,
quizás ya sea hora de cambiar. Quizás sea hora de tomar la decisión mas importante en tu vida.
Por más que el "tomar decisiones" sea un acto individual, nunca podemos dejar de lado que nosotros rodeamos a otros y que otros nos rodean. Decisiones siempre definen un camino y tienen consecuencias. Consecuencias agradables y otras menos agradables e incluso ambas para personas diferentes.
Ahora, ¿porqué tomamos una u otra decisión?
¿qué nos guía en esto? ¿Una corazonada? ¿La emoción? ¿La razón? ¿Interés?
Probablemente son diferentes aspectos que influyen. Multicausalidad.
Quizás.
Aunque puede que exista un factor.
Más fuerte que los otros.
Más determinante.
Dios.
Que políticamente incorrecto.
Que poco ético decir, que Dios guía mi actuar. En un mundo en dónde se llevan a cabo guerras en el nombre de Dios. Un mundo en el cual se llevan a cabo ataques en el nombre de Dios. Un mundo en el cual el nombre de Dios no tiene peso. Un mundo en el cual el nombre de Dios no tiene valor. Un mundo en el cual el nombre de Dios es causa de burla.
Pero, ¿cómo no voy a querer compartir la causa de mi alegría? ¿Cómo no voy a querer que otros puedan vivir en paz? ¿Tranquilos?
Puedo decir que he vivido una vida buena. No he sufrido hambre ni me ha faltado ropa. Hemos tenido el apoyo de personas en tiempos buenos y en tiempos menos buenos.
Quizás piensas que como puedo hablar de paz si vivo en un lugar seguro. Si nunca he vivido la guerra en carne propia. Si nunca ha caído una bomba y ningún muerto al lado mío.
Tienes razón. Pero, al igual que tú, he vivido conflictos. He tenido desacuerdos con personas. He tenido sufrimiento en mi vida. He vivido la muerte de cerca. He vivido dolor profundo. He vivido desilusiones, pérdidas, temores, inseguridades. He vivido días oscuros. De dolor, de soledad, de encierro.
La paz de la que hablo, la alegría de la que hablo, la tranquilidad de la que hablo no depende de estas vivencias. No depende de momentos vividos, de recuerdos, de emociones. Depende de Jesús.
Que políticamente incorrecto.
Que poco ético decir, que Dios guía mi actuar. En un mundo en dónde se llevan a cabo guerras en el nombre de Dios. Un mundo en el cual se llevan a cabo ataques en el nombre de Dios. Un mundo en el cual el nombre de Dios no tiene peso. Un mundo en el cual el nombre de Dios no tiene valor. Un mundo en el cual el nombre de Dios es causa de burla.
Somos libres.
Somos libres de hacer lo que queramos.
Somos libres de amar.
Somos libres de odiar.
Somos libres de crear.
Somos libres de destruir.
Esa es nuestra libertad.
Esa es nuestra condena.
Decidir libremente trae también destrucción.
No podemos movernos en áreas blancas o negras.
Vivimos todos en un gris.
Y así algunos se tomaron la libertad de apoderarse del nombre de Dios, de mal usarlo, de ensuciarlo.
Un muro.
Una pared.
Más bien un ventanal, un espejo que te impide reconocerlo. Que te impide ver al otro lado. Que te impide vivir plenamente. Que te impide tener paz. Sin importar lo que sucede al rededor tuyo. Alegría, tranquilidad.
Si tu única excusa es que no crees en Dios y nunca has mirado detrás del espejo,
quizás ya sea hora de cambiar. Quizás sea hora de tomar la decisión mas importante en tu vida.
Freitag, 25. November 2016
Psalm
Rey de reyes,
creador del todo.
Único refugio.
Único consolador.
Único sustento.
Rey de reyes,
molde eres a nuestro ser.
Rey de reyes,
que seas tú
solo tú
el centro.
El centro de nuestro vivir
el centro de nuestro existir
el centro de nuestro compartir
el centro de nuestras relaciones
Rey de reyes,
que seas tú
el que cambia
mi ser
creador del todo.
Único refugio.
Único consolador.
Único sustento.
Rey de reyes,
molde eres a nuestro ser.
Rey de reyes,
que seas tú
solo tú
el centro.
El centro de nuestro vivir
el centro de nuestro existir
el centro de nuestro compartir
el centro de nuestras relaciones
Rey de reyes,
que seas tú
el que cambia
mi ser
Mittwoch, 10. August 2016
Zurück in die Heimat
Noch dreißig Tage. Dreißig Tage und dieses Kapitel ist durchgelebt.
Viereinhalb Monate. Viereinhalb Monate in einer neuen Stadt, Kultur, Umgebung. Einer Stadt in der ich niemanden kannte.
Eine Stadt, in der mein Blick nur das sah, was auch da war.
Der erste Eindruck war trist. Es war grau. Und es schneite. Es schneite viel. Schon die Zugfahrt hatte dieses "in-einem-Tunnel-fahren-Gefühl” in sich. Von der herrlichen Aussicht auf die Schweizer Alpen, hinein in eine verhängte Bergwelt. Kleine Flocken. Tannen auf den Bergen im weißen Mantel. Große Schneeflocken. Sehr große Schneeflocken. Das Licht am Himmel nahm ab, das weiß wurde zum grau, zum schwarz. Nur das Licht erleuchtete die Schneeflocken. Die vier ersten Tage waren grau. Nebel, Regen, Schnee. Und wieder Nebel. Aber dann, am Freitag, ein Stückchen blauer Himmel.
Nur eine kleines Fenster zwischen grauen Wolken.
Nur wenige Minuten; genügend um es bewusst aufnehmen zu können.
Nur eine Vorahnung auf den darauf folgenden Tag, den Samstag.
Was für ein Wetter. Blau, die Berge weiß, der Wind eiskalt im Gesicht, an den Händen, brennend. Die Handschuhe fehlen. Mit dem Radl Hin und Her, am Fluss entlang, durch Felder, zurück, durch den Wald an den See. Auf der Bank den Blick genießen. Die Sonne auf der Haut erahnen. Noch ist sie zu schwach um zu wärmen. Dann, frei. Der Tag dehnt sich wie ein weißes Tuch vor mir aus. Nicht nur der Tag, die Zeit selbst. Liegt. Liegt vor mir wie ein weißes Tuch, leicht wellend im Wind. Weiß. Unbemalt. Viel Zeit. Zu viel Zeit.
Ich bin endlich angekommen. Nach zwei Wochen. Raum und Platz sind nicht mehr fern und fremd sondern umgeben mich, ganz. Leute werden zu Personen mit Gesichtern, mit Namen. Sie bilden ein Netz in das Tuch der Zeit, füllen die Zeit mit Liebe aus. So dass sich die Zeit nicht mehr endlos vor einem ausstreckt, unbemalt, ungefüllt. Nun ist es bunt. Voll Dinge zu entdecken, erleben, mitzunehmen.
Klagenfurt ist mir ans Herz gewachsen. Die Erwartung, jedes Wochenende ein anderes Land zu bereisen, überwunden.
Lieber hier bleiben. Lieber die Stadt, die Berge, den Wald, den See erkundschaften. Lieber die Zeit in Beziehungen investieren. Konzerte besuchen. Spaziergänge machen. Abends unter der untergehenden Sonne. Wenn die Fledermäuse ausfliegen, die Mücken tanzen, der Fluss rauscht, die Wolken sich färben, der Vollmond hinter dem Zwanzgerberg erscheint.
Lieber raus aus der Studentenküche, am Wochenende, wenn der Müll sich anhäuft, auf dem Boden, um den Mülleimer. Wenn die Essensüberbleibsel auf den Herdplatten anbrennen, die Füße auf dem Boden ankleben.
Besser raus in den Park, an den See und da, auf einer Decke im Park, ein Picknick geniessen.
Woche und Wochenende verschwimmen vor meinem Auge und sind kaum mehr auseinanderzuhalten. Ein Ausflug hierhin, ein Ausflug dorthin.
Einen Abstecher in die Schweiz, zu meiner Familie.
Einen Abstecher nach Deutschland, zu meiner Familie.
Zwischendurch Seminare, zwei Tage frei, drei Tage Seminare, wieder frei. Kein fester Stundenplan. Jede Woche überrascht mich mit einer neuen Zeiteinteilung und trotz der 19 Seminare bleibt Zeit für anderes. Manche Seminare bestehen aus nur vier Sitzungen, andere aus 18. Manche sind zwei Mal die Woche - manche alle zwei Wochen. Eine ungewohnte Unruhe schleicht sich in die sonnst erkennbaren Wochentage.
Sowieso.
Ich bin im Ausland.
Die Zeit läuft. Exponentiell. Schneller.
Noch zwei Wochen. Noch zwei Wochen Zeit mit meiner Zimmermitbewohnerin. Noch zwei Wochen Zeit mit meinen liebgewonnenen Klagenfurtern. Noch zwei Wochen Zeit um die Beziehungen zu festigen, noch zwei Wochen Zeit bis zum Abschied, bis zum “Auf bald”, bis zur letzten Umarmung. Noch zwei Wochen Zeit. Der Abschied beginnt.
Noch dreißig Tage. Dreißig Tage und dieses Kapitel ist durchgelebt.
Viereinhalb Monate.
Viereinhalb Monate war ich in einer neuen Stadt, Kultur, Umgebung.
Einer Stadt in der ich Menschen kenne.
Eine Stadt, in der mein Blick das sieht, was mir geschenkt wurde.
Mittwoch, 25. Mai 2016
Time
You only live once. Yes, it is true.
We only live once. So let’s make the most of it. Let’s seize the day.
Let’s make the most out of every minute.
Let’s take every chance. Let’s make every chance!
Let’s make every chance so we don’t miss a thing.
Let’s do everything, we don’t want to miss out.
We don’t want to miss a thing this world has to offer.
We do not get another chance.
Are you sure?
Are you sure you want to live by this?
Yes. I only live once. I want to do it right. I want to enjoy every minute, I want to feel the rain in my face, I want to sit down, and watch. Watch the birds, watch the sun, watch the moon rise, watch the cutting raindrops falling through the light of the cars, at night. I want to sit down and stare.
I want to sit and do nothing.
I want to feel the time passing by.
I want to waste time.
I want to waste time, sitting there, on a bench, on a stone, on a trunk, on a field.
I want to stop running.
I only live once.
I don’t want to feel the obligation, that I have to do everything, try everything, drink everything, eat everything, smoke everything, see everything, feel everything, dream everything. I don’t want to run always searching for new things to do.
I only live once.
I want to take time to change. I want to take time to read a book over and over again. I want to take time, to go for a walk, to take the same route over and over again. I want to deepen my relationships. I want to waste time sitting next to each other without saying a word. I want to waste time, singing, praying. I want to be silent. I want to hold my breath. I want to listen. I want to listen to your story. I want to waste time for you.
I want to make the most out of my time.
Mittwoch, 18. Mai 2016
Musik
Hinter mir stehen stolz die großen Riesen.
Bis hinauf in den Himmel scheinen ihre Kronen zu reichen.
So stolz und mächtig stehen sie hier und schauen doch nicht herablassend auf mich.
Ihre kräftigen, kleinen Blätter verschwinden in der Unendlichkeit der Höhe, verschmelzen, verschwimmen.
Der Nebel hängt schwer über dem kalten Regenwald, dringt durch das gewebte Netz der Baumkronen hindurch auf meine verworrenen Haare, auf meine kalte Haut, auf den schon feuchten Waldboden. Er hängt hoch oben im Gipfel des Berges,
verschleiert die Sicht.
Verschleiert die Sicht auf die farbenreiche Pracht der Felsen.
Auf die Steine.
Die Steine und die Felsen, die schon seit Ewigkeiten den Nebel abfangen, ihn bündeln, ihn zur Erde tragen. Langsam hebt sich die Sonne vom Osten in den Norden, durchdringt zaghaft den Nebel, streichelt sanft die dunkelgrünen Blätter. Verwandelt den Nebel in ein warmes Gelb, haucht meine Haut an und verschwindet zaghaft über dem Nebel.
Ich spüre meine Haut. Ich spüre das Ziehen der Haare auf meinen Armen.
Wie diese zu Berge stehen, aufgeweckt von dem kalten Regenwald.
Ich spüre die Zeit der Bäume.
Keine Eile ist in ihrem Wachsen.
Keine Überstürzung.
Keine Angst.
Keine Angst, die Zeit würde nicht ausreichen.
Zum Wachsen.
Mittwoch, 20. April 2016
Herzmlich
Weiterführung zum Text: Klemm, Gertraud (2014): Herzmilch. Graz: Droschl/e-book
Bienen summen um die knallroten Klatschmohnblüten, welche im Hintergarten blühen. Mein Bruder und ich versuchen sie einzufangen. Die Eltern sitzen auf der Terrasse und lassen den Samstagmittag langsam vor sich hin ziehen. Endlich einmal Ruhe. Mein Bruder schnappt sich eine Biene, mit der bloßen Hand fängt er sie. Mama hört einen Schrei. Sie wird wieder grantig sein. Ich laufe an der Hausmauer entlang und verschwinde aus dem Blickfeld meiner Eltern.
Ich stehe vor dem Tor. Die Kletterpflanze sucht sich einen Weg empor und bietet den dicken schwarzen Spinnen ein gutes Versteck. Der Reißverschluss meiner gelb leuchtenden Regenjacke ist kaputt, die kalten Wassertropfen laufen mir in den Nacken. Mir ist kalt, meine Hände sind gerötet und neben mir sitzt die Katze. Sie schaut auf, zu mir, wundert sich auf was ich warte. Sie hört ein Rascheln und springt auf, die Mäuse zu fangen, die sie nachher meinen Eltern auf die Terrasse legt. Ein Zeichen ihrer Treue und Dankbarkeit ihnen gegenüber. Mich lässt sie alleine.
Wenn mich jetzt die Mutter findet, dann schneide ich mir die Stirnfransen ab.
Wenn der Kater jetzt wiederkommt, wird mein Bruder sterben.
Ich schäme mich.
Der Vater hat Brötchen mitgebracht. Ausnahmsweise. Der Tag bei der Arbeit lief gut. Er ist gut gelaunt und heute essen wir gemeinsam Abendbrot. Die kohlrabenschwarzen Kürbiskerne auf den Brötchen knacken, wenn man auf sie beißt. Der Geschmack ist neu. Noch nie habe ich Kürbiskernbrötchen gegessen.
Mein Kleid riecht nach künstlichem Lavendel. Die Mutter hat ein neues Waschmittel gekauft, das alle alten Erinnerungen auslöscht. Vater erzählt weiter von seinem guten Tag. Aber niemand hört ihm zu. Die Mutter ist grantig. Der Großvater ist am Telefon. Wir schlagen uns gegenseitig unter dem Tisch die Füße und Beine und unterdrücken unser Lachen. Vater und Mutter bemerken nichts von unserem Spiel, von unserem hin und her, welches von der langen gelb-braun-karierten Tischdecke verdeckt wird.
Die Mutter ist in Eile. Es ist spät. Der Vater hat Schuld, dass wir wieder spät ins Bett kommen. Zu wenig Schlaf tut uns nicht gut. Wir müssen schlafen, damit wir schlau werden. Damit wir wachsen und gesund und Alt wie Großvater werden. Vielleicht bekommen wir dann auch die schönen Himbeeren zu essen. Vielleicht werden die schönsten und saftigsten für uns aufgehoben. Vielleicht schäme ich mich dann nicht mehr. Vielleicht habe ich mich dann schon oft genug etwas anderem gewidmet und habe den Scham so überlisten können. Vielleicht meint der Scham dann immer noch mich zu bemächtigen, vielleicht meint er immer noch tief in meinem Bauch zu wohnen. Vielleicht meint er immer noch aus dem Schlund zu krabbeln und meine Gedanken zu besetzen.
Amseln sitzen auf der feuchten gelbgrünen Wiese, auf die ich von meinem Zimmer aus blicken kann. Wenn sie mich sehen, sind sie sicher verschreckt. Eine hat einen Wurm gesehen der, vom Regen angelockt, sich hinausgewagt hat. Sein langer Körper liegt da, bloßgestellt, wartend nur verschlungen zu werden. Einmal habe ich einen Wurm gegessen. Es war ein warmer Tag. Würmer wachsen nach, sagt man. Bei mir blieb der halbe Wurm aber nur leblos im Gras liegen. Ich schämte mich.
Ich wachse auf in den Pausen meiner Eltern. Ich laufe neben dem Leben der Eltern her. Die warten nicht, bis ich mir alles ganz genau angesehen habe. Die ziehen mich weiter.
Ich möchte gerne wissen, wie das ist wenn die Welt sich verändert. Wenn alle zum selben Zeitpunkt entscheiden, man schaffe es zu nichts. Wenn der eigene Körper zu groß, zu klein, zu tollpatschig wird. Ich möchte gerne wissen wie sich die Schuhe der Mutter an den Füßen anfühlen. Die schwarzen mit den hohen Absätzen die sie nur anzieht, wenn es etwas ganz Besonderes gibt. Nicht für meinen Bruder und mich. Für Vater oder für Freunde. Wenn wir daheim bleiben bei den Tanten. Ich möchte wissen, wie es ist, sich die Haare selber zu schneiden. Ich möchte wissen, wie es ist, selber zu entscheiden wann ich in Eile bin und wann in Ruhe. Ich möchte die Mutter fragen, wann sie zum ersten Mal die Käfer im Garten nicht mehr interessant fand.
Montag, 29. Februar 2016
Neue Berge
Der erste Eindruck war trist. Es schneite. Es schneite sehr viel. Schon die Zugfahrt hatte dieses "in einen Tunnel fahren" Gefühl in sich. Von der herrlichen Aussicht auf die Schweizer Alpen, weiter durch die Berge, etwas verschneit, dann etwas am schneien. Kleine Flocken die sacht zur Erde gleiten. Die Tannen auf den Bergen halten den weißen Mantel um sich, große Schneeflocken. Sehr große Schneeflocken. Das Licht am Himmel nahm ab, das weiß wurde zum grau, zum schwarz. Nur das Licht erleuchtet die Schneeflocken. Die vier ersten Tage waren grau, regnerisch, schneierisch, grauerisch. Aber dann, Freitag, ein Stückchen blauer Himmel. Nur wenig Minuten, gerade so lange um es bewusst aufnehmen zu können. Nur eine Vorahnung auf den darauf folgenden Tag, den Samstag. Was für ein Wetter. Blau, die Berge weiß, der Wind eiskalt im Gesicht, an den Händen, brennend. Die Handschuhe fehlen. Hin und her, am Fluss entlang, durch Feld, zurück, durch Wald an den See. Auf der Bank den Blick genießen. Die Sonne auf der Haut erahnen. Noch ist sie zu schwach um zu wärmen. Dann, frei. Der Tag steht vor einem wie ein weißes Tuch. Nicht nur der Tag, die Zeit selbst. Liegt. Liegt vor mir wie ein weißes Tuch, leicht wellend im Wind, weiß. Diese Woche war gut. Diese Woche hat gut angefangen. Nach einem Tag im Bett, ist jetzt das Gefühl des angekommen seins, da. Raum und Platz sind nicht mehr fern und fremd sondern umgeben mich, ganz. Leute werden zu Personen mit Geschichten, Leute werden zu Erfahrungen, zu Geschichten. Sie bilden einen Kreis, ein Netz in das Tuch der Zeit. Dass sich die Zeit nicht mehr endlos vor einem ausstreckt, unbemalt, ungefüllt, einladend einfach nur Zeit zu sein. Nun ist es bunt. Bunt voll Dinge zu entdecken, erleben, mitnehmen. Melodien tauchen im Geist auf und begleiten die Farben die vor mir liegen.
Donnerstag, 4. Februar 2016
Ittigen
Herr L. hat Werkunterricht in der 6. Klasse. Die Werkräume sind im dazugehörigem Bauhernhaus. In diesem sind heute alle Werkräume, um Stein, Holz oder anderes, zu bearbeiten. Als erstes werden Holzbalken an den Werktischen befestigt. Herr L. zeigt, wie sie einen Nagel einschlagen sollen und wie sie diesen wieder herausziehen können. Jeder SuS soll dies üben. Es gibt einen kleinen Wettkampf wer am wenigsten Schläge braucht. Während die SuS dies üben, gehe ich in den anderen Werkraum. Hier sind die Oberstufenklässler und jeder macht seine Gitarre! Ich kann es kaum glauben. Da sitzen sie an Werktischen mit Gitarrenkörpern, schmirgeln, sägen, kleben. Einige machen E-Gitarren, die meisten aber Akustische. Die Gitarren sind wunderschön. Sie haben alles selber. Im Werkraum stehen auch Lampen von Schülern und andere Dinge. Nach dem ich mich mit einer Schülerin unterhalten habe und sie ein paar Dinge zum Gitarrenbau gefragt habe, gehe ich wieder in den anderen Werksaal. Herr L. sagt, unser Gast muss jetzt noch einen Nagel einschlagen. Ich schaffe es mit 12 Schlägen. Der beste hat es mit 8 geschafft, und die meisten Schläge lagen über 30. An einem Tisch zeigt Herr L. wie man gerade sägen kann. Mit einem rechten Winkel zeichnet er eine Linie auf alle vier Seiten der Holzstange. Dann sägt er eine Fläche ein, dreht das Holz und sägt ganz durch. Die markierte Stelle dient als Spur um gerade zu sägen. Nun holt jeder sein Stück Holz und arbeitet an seinem Klüpfel weiter. Herr L. gibt mir ein Stück Holz damit ich dies auch bearbeiten kann. Zu erst muss ich das Holz runden, zylinderförmig. Dies mache ich mit einem Stecheisen und einem Klüpfel. Mit zweiterem schlage ich auf das Stecheisen um so Holzscheite abzuheben. Wir arbeiten bis 15.30 Uhr an unseren Klüpfeln. Dann räumen wir auf. Erst werden alle Werkzeuge weggebracht, jeder bringt seinen Klüpfel ins Regal und dann wird der Besen gefegt und alle Holzstücke und Holzspäne wird weggeräumt.
Freitag, 8. Januar 2016
Heidelberg
Ich wollte heute vom Schloss aus, durch die Innenstadt und mir die verschiedenen Kirchen, Plätze, usw., anschauen. Doch als wir morgens früh von der Jugendherberge losliefen, sahen wir, dass der Himmel strahlend blau war und die Sonne schon bald über die Berge kommen würde. So entschlossen wir, am Neckar, entlang der Uferstrasse, über die Theodor-Heusser-Brücke am anderen Neckarufer, über den Neckarstaden bis zur Karl-Theodor Brücke (alte Brücke), zu laufen. Als wir an der Grasfläche, bei der Unterstrasse, entlang liefen, konnten wir die vielen Gänse beobachten die sich dort aufhielten. Wir blieben stehen und beobachteten sie. Eine Gans kam auf uns zu und dann wurde diese von einer anderen angegriffen. Sehr schaulustig. Wir liefen weiter bis zur Theodor-Heuss Brücke, über den Neckarstaden bis wir zur Stadhalle/Kongressezentrum kamen. Hier werden auch Events organisiert, deshalb auch der Name Kongresszentrum, bzw, man kann die Säle mieten um dort ein Event zu feiern. Gegenüber vom Kongresszentrum ist der "Hafen", bzw, Schiffsanlegestelle. Von hier aus kann man Rundfahrten auf dem Neckar machen. Doch wir wollten weiter uns den Marstall anschauen. Soweit wir verstanden haben, ist dies der ehemalige Stall in dem die Pferde ihr zu Hause hatten. Wir konnten die "alte Brücke" schon sehen, doch wir hielten noch bei der Skulptur an, die vor dem Brückentor auf linker Seite ist und unter dem Namen Der Affe bekannt ist. In Wikipedia erhält man folgende Basisinfo zur Brücke: “Die Karl-Theodor-Brücke, besser bekannt als Alte Brücke, ist eine Brücke über den Neckar in Heidelberg. Sie verbindet die Altstadt mit dem gegenüberliegenden Neckarufer am östlichen Ende des Stadtteils Neuenheim. Die Alte Brücke aus Neckartäler Sandstein wurde 1788 unter Kurfürst Karl Theodor als insgesamt neunte Brücke an dieser Stelle errichtet. Heute gehört sie zu den bekanntesten Sehenswürdigkeiten Heidelbergs.” Zum Affen steht in Wikipedia “Am ehemaligen nördlichen Brückenturm war ab dem frühen 17. Jahrhundert das Relief eines Affen angebracht, der sich ans Hinterteil fasste und sich gleichzeitig einen Spiegel vorhielt. Dieses Motiv geht ikonografisch vermutlich auf einen älteren Stadtaffen zurück, der sich an anderer Stelle der Stadt befunden hatte.” Eigentlich wollte ich weiter zum Schloss. Doch da dies nicht mein erster Heidelberg Besuch ist und ich bei jedem Besuch zum Schloss ging, hatte ich mehr Lust den Philosophenweg kennen zu lernen. Da sich das Wetter anbot, gingen wir also über die "alte Brücke", genossen den Blick auf das Schloss und die Berge auf beiden Seiten des Neckar’s. Über den Schlangenweg gelangen wir auf den Philosophenweg. Dieser Schlangenweg beeindruckte mich sehr. Ein kleines Gässchen das am Berg entlang sich einen Weg sucht. Mit Treppchen, Aussichtspunkten, Moos bewachsene Steine. Weiter gingen wir zur Hölderlinanlage. Hier konnten wir die erste Strophe des Gedichtes “Ode an Heidelberg” lesen. Diese Strophe beschreibt die Liebe zur Stadt Heidelberg:
Lange lieb ich dich schon, möchte dich, mir zur Lust,
Mutter nennen und dir schenken ein kunstlos Lied,
Du, der Vaterlandsstädte
Ländlichschönste, so viel ich sah.
Anschließend kamen wir zur Odenwälderhütte. Diese war jedoch eher langweilig, eine offene Hütte zum rasten, nichts besonderes. Wir bogen auf den Brandplattenweg und dann zur Meriankanzel. Hier konnten wir auf die gegenüberliegende Seite des Neckars blicken, doch die Sonne blendete uns etwas. Es gab auch eine Tafel auf der eine Photographie befestigt war, auf der Heidelberg vor einem Brand, bzw, Zerstörung, zu sehen war. Wir kamen auf den oberen Brandplattenweg und liefen zum Aussichtsturmweg bis wir zur Strasse kamen und bis zum Heidenloch liefen. Wir waren sehr gespannt, was dies wohl sei. Als wir da waren, konnten wir ein rundes Dächchen ausmachen in dem ein verdecktes Loch zu vermuten war. Wie wir auf der Informationstafel lesen konnten, hieß es, die Heiden hätten diese Löcher gegraben und der Teufel lebe dort. Was uns jedoch mehr beeindruckte, war der Turm den wir etwas weiter erblickten. Die Ruine des Stephansklosters auf dem Heiligenberg. Eine Steintafel informiert über das Baujahr: 1094. Vor sehr langer Zeit. Erst liefen wir über die Ruine. Die ehemalige "Kirche" und durch die anderen "Räume". Zum Schluss noch auf den Turm. Hier hatten wir eine herrliche Aussicht. Die Sonne stand schon etwas höher und blendete uns nicht mehr so stark. Wir konnten das Schloss und die Umgebung gut erkennen. Da es schon bald Mittagszeit war und wir zur Jugendherberge zurück wollten, liefen wir über den Heiligenbergweg zurück. Wir kamen noch beim Fuchsrondell vorbei von wo wir eine Aussicht auf andere Gebirge Heidelbergs hatten: Neuenheim, Bergheim, Wieblingen. Weiter ging es über den Brandplattenweg, dem Oberen Philosophenweg bis zur Bismarcksäule, ein Denkmal geschützter Aussichtsturm. Der Weg führte uns am Philosophengärtchen vorbei. Doch da Winter ist, war nicht viel zu sehen. Einige Bäume waren eingewickelt um sie vor der Kälte zu schützen. Über den Philosophenweg gingen wir weiter bis auf die Ladenburgerstrasse. Dort trafen wir, an der Kreuzung Lutherstrasse, auf eine kleine mittelalterliche Kirche. Wir wissen nicht genau ob diese aus dem Mittelalter stammt. Aber sie sieht so aus. Sehr klein stand sie dort auf dem Marktplatz. Wir liefen weiter bis zur Jahnstrasse, über die Berliner Strasse zurück zur Jugendherberge. Fazit: Wir lernten mehrere Merkmale Heidelbergs kennen und den wunderschönen Waldweg am Michelsberg. Ein sehr schöner Tag.
Freitag, 18. Dezember 2015
mach kein theater
M.. ja ein halbes Leben ist das schon bei uns Mädels. Das ist schon unglaublich, dass einige von uns schon seit über zehn Jahren, seit der Grundschule, mitmachen. Ich meine, in der Grundschule ist man noch voll am sich entwickeln. Da spielen die Hormone einem ‘nen Streich und sowieso ist da der Körper und klar, auch der Geist, in einer Entwicklungsphase. Die Proportionen fangen an, sich zu ändern, deine Bewegungen sind stolpernd und tollpatschig. Plötzlich ist der Arm länger und man stößt überall an. Man muss dies erst mal erkennen und sich an diese neue Verpackung gewöhnen. Da sind Bewegungsübungen ganz passend. Die eigenen Dimensionen wahr zu nehmen, welchen Raum nimmt mein Körper ein, welchen Raum der Körper des Anderen. Es ist eine ganz andere Körperwahrnehmung. Auch auf die Umgebung achtet man anders. Man ist sensibler auf die Körpersprache, auf Bewegung, auf ästhetische Bewegung, auf Komik. Man lernt, auszuhalten. Pausen aufzubauen. Geduld. Halte durch. Warte. Warte. Pausen dürfen nicht zu kurz sein, sonst ist die Spannung nicht aufgebaut. Nur in dem man aushält, einen Hauch länger als man meint und schon ist es anders. Unsere Bewegungsqualität hat sich geändert. Die Bewegungen sind gereift. Jeder hat seinen Bewegungsstil, das steht klar. Wir können uns nachahmen, wir wissen wer eher runde, wer eher eckige Bewegungen bevorzugt. Doch sind wir gerade da gefangen. Man versucht sich anders als sonst zu bewegen, neues zu finden, neue Sprachmelodien und klar, man arbeitet mit dem eigenen ich und das gibt es, um daran, um damit, zu arbeiten. Daher ist das gemeinsame Proben, das Nachahmen, Führen, Spiegeln, Schatten sein, so bereichernd. Ich nehme die Bewegung des anderen auf, bereichere mich und gleichzeitig stärken wir unser Gruppengefühl. Es ist überwältigend, rührend fast. Wir haben uns erst in der Theater AG kennen gelernt. Unsere Freundschaft wurde im Theatersaal gegründet und ganz von alleine hat sich dies auf unser Soziales leben erweitert. Als wir anfangs im Saal standen, hatten wir Angst uns zu blamieren. Wir waren verkrampft, angespannt, wussten nicht was Moni mit Ihren Erklärungen meinte, haben wir das richtig verstanden? Hast du das verstanden? Aber naja, machen wir halt mal… so. Wir versuchten es so gut wie möglich auszuführen und Moni war begeistert wie wir ihre Übung interpretiert hatten. Jeder auf seine Art. Durch diese, Monis Fähigkeiten, Anweisung unklar darzustellen, sind viele Bewegungen entstanden die wir in unsere Stücke mitintegriert haben. Dass muss man erst mal können, Angaben so überzeugend unklar auszudrücken damit wir etwas eigenes daraus entwickeln. Unseren Stil. Moni’s Stil. Da weiss man dann, es gibt zwei die zu einem etwas grösserem verschmelzen. Und das ist auch das schöne daran. Als wir unerfahrene Schauspieler waren, als unser Körper ein etwas war, da mussten wir erst ein mal trainieren. Impro, Bewegung, Stimme, Impro, Bewegung, Stimme. Das war schon nicht einfach. Eckige Bewegung, nur auf dem Boden, nur mittlere Ebene, jetzt zu zweit, spiegeln, ein anderer führt, nicht zum Rhythmus der Musik, dazu, schneller, Zeitlupe, wenn einer einfriert, alle einfrieren, Rhythmuswechsel, dazu etwas erzählen. einen Dialog sprechen... Es hat sich also weiterentwickelt. So hat sich auch unser Theaterstil verändert. In den letzten Jahren haben wir viel modernes auf die Bühne gebracht wo wir früher eher klassische Stücke inszeniert haben. Auch sind wir heute viel musikalischer geworden, was die Gestaltung der Stücke angeht. Die modernen Stücke sind, vom Dialog her, schon ganz anders aufgebaut. Punkt, Komma oder Absatz folgen nicht den Vorschriften der deutschen Sprache oder werden ganz weggelassen, es werden kaum Angaben an den Schauspieler gerichtet. Die Akteure verschwimmen mit den Rollen und die Rollen verschwimmen untereinander. Es wird gemischt, vereint. Wir sind alle die ganze Zeit auf der Bühne, es gibt keine große Hauptrolle und viele kleine Rollen mehr. Alle sind ziemlich gleich aufgeteilt, alle sind gleich wichtig für den Verlauf der Storyline. Als Schauspieler muss man sich nicht mehr in die Figur hineindenken, sie zu Hundertprozent verkörpern. Wir sind alle dabei, als Rolle als Schauspieler der die anderen Situationen mit beobachtet und mitkommentiert, dann wieder in der Rolle oder in einer anderen. Unsere Gedanken wandern zum Stück, zur Gestaltung von diesem. Heute sind wir ein Teil dieser Mitgestaltung. Welche Elemente wir einbringen wollen. Wenn wir früher immer schwarzgekleidet waren war dies richtig, es war eine Art uns selbst in den Hintergrund zu stellen und den Text, die Situation, die Bewegung zur Geltung zu bringen. Heute hat sich dies verändert. In den letzten Stücken hatten wir bunte Kleidung und diese war nicht neutral. Oft hörten wir den Kommentar, das habt ihr sehr schön gemacht - aber vom Stück habe ich nicht viel verstanden. Ja. So war das eben. Damals. Unsere Stücke sind nicht leicht und unsere Inszenierung schon gar nicht. Unser Ziel ist den Zuschauer zum nachdenken anzuregen. Wir wollen kein durchgekautes Mahl anbieten, sondern den Zuschauer selber mitdenken lassen. Er soll dem Stück selbst entnehmen, was für ihn Sinn macht. Natürlich haben wir auch unsere Interpretation und unsere Werte und Gedanken in jedes Stück mit hineingelegt und wenn diese vom Zuschauer entdeckt werden ist dies ein herrlicher Moment. Aber unser Theater ist ein Anspruch. An erster Stelle an uns. Wir müssen uns mit den Themen des Stücks auseinandersetzen, mit den Dingen die uns vom Stück stören, mit den Dingen die uns ansprechen. Wir müssen hineintauchen und dies ist nicht einfach. Bei den klassischen Stücken war die Sprache schwer. Wörter die heute nicht mehr gesprochen werden. Heute ist der Aufbau schwer, die Struktur vom Text muss jeder für sich selber neu aufbauen und in Gedanken entstehen lassen. Unsere Stücke sind ein Anspruch. Es ist nicht einfach. Aber wir lernen dran zu bleiben. Wir lernen auszuharren, wir lernen, neu anzufangen. Wir lernen, uns zu respektieren. Wir haben so viele Fähigkeiten, beim Theaterspielen, entwickelt. Sprachlich, Sozial, Künstlerisch. Es war nicht immer leicht. Dieses ausharren, einen Textabschnitt so oft zu wiederholen bis die Wörter, für das Ohr, sinnlos klingen, und, für Moni, richtig sind. Rhythmisch, prosodisch, durch die richtige Bewegung unterstützt. Um dann bei der nächsten Probe doch nochmal verändert zu werden. Es war nicht immer leicht. Jeder hat seinen Job, sein Studium. Das Proben ist anstrengend. Nach einem Arbeitstag kreativ zu sein und doch klappt es. Es ist nicht immer leicht, aber, ein Leben ohne Theater? Ohne Bewegung? Für uns, unvorstellbar. Es gehört zum Alltag, es gehört zum Jahresablauf mit dazu. Es gehört zu unseren actividades extracurriculares. Wir brauchen diesen kreativen Freiraum. Wir geniessen den Freiraum uns zu blamieren und doch zu wissen, dass dies nicht unseren Wert als Person runtersetzt. Ein Leben ohne Theater ist für uns fremd. Für Moni ist ein Leben ohne Theater, nach 30 Jahren, noch viel fremder.
Donnerstag, 24. September 2015
Bilder im Licht Gottes
http://www.condor.cl/titelblatt/bilder-im-licht-gottes/16844.html
Über den eigenen Bruder zu schreiben, ist schon eine tolle
Sache. Nicht nur, weil man den Weg teilweise mitgegangen, mitgestaltet,
mitgeeifert, mitgefeiert hat und so auch ein bisschen Teil des
Werdeganges ist. Sondern weil man eben stolz auf einen großen Bruder
ist, der den Weg zum Künstler gewagt hat und nun das Haus als
Kalenderlagerhalle nutzt.
Von Rahel Gysel
Es gibt Kinder, die wissen schon sehr früh, welchen Beruf sie einmal
ausüben wollen. Und, 25 Jahre später tun sie dies auch. Davids Interesse
an der Fotografie entwickelte sich schon von klein auf. Doch als
Photograph sich den Lebensunterhalt zu verdienen, dies stellte er sich
nicht vor. Eher als Formel-1-Pilot, neben Schumacher zu fahren, oder
Pilot der Lüfte zu werden. Aber die komplette Fotoausrüstung, die der
Vater vom Schwager bekam, war dann doch die größere Attraktion.
Die ersten Schnappschüsse entstanden, und der Spaß war auch dabei, bis es schließlich zur Teilnahme an der Foto AG der Deutschen Schule Santiago kam. Frau Jösch fragte, ob er sich denn vorstellen könne, die Fotografie als Beruf zu wählen? Und schon machte man sich Gedanken. Fotografie wird überall gebraucht, es ist abwechslungsreich. Wenn ich die Natur, die Landschaften fotografiere, kann ich viel draußen sein.
Blumen, Sport, Theater, Porträts. All diese Dinge fotografierte David während seiner Schulzeit. Momentan arbeitet er an einem Projekt der Lutherischen Kirche, ILCH, um die Kirchen, Gemeinden und Menschen in Fotos festzuhalten. Bei einem seiner Aufträge von Ultramar wurde sogar ein Kindheitstraum erfüllt: Er durfte selber die Kontrolle über den Flieger übernehmen. Die erste von – vielleicht – noch mehr Flugstunden.
Seit einigen Jahren arbeitet er mit einem schweizer-deutschen Fotoreisebüro, da geht es zwei, drei Wochen lang durch Patagonien oder wie im vergangenen Jahr durch Peru, Bolivien und den Norden Chiles. Wieder war die Faszination da, wie abwechslungsreich die Fotografie doch ist. Städte, Personen, Landschaften, Tiere haben alle verschiedene Eigenschaften, Farben, Formen, die von der Linse eingefangen werden, die berücksichtigt werden wollen. Dabei lernt man auch viel, nicht nur das fotografische Auge wird geschult, sondern eben auch Dinge über das Subjekt, das eingerahmt wird.
Die ersten Schnappschüsse entstanden, und der Spaß war auch dabei, bis es schließlich zur Teilnahme an der Foto AG der Deutschen Schule Santiago kam. Frau Jösch fragte, ob er sich denn vorstellen könne, die Fotografie als Beruf zu wählen? Und schon machte man sich Gedanken. Fotografie wird überall gebraucht, es ist abwechslungsreich. Wenn ich die Natur, die Landschaften fotografiere, kann ich viel draußen sein.
Blumen, Sport, Theater, Porträts. All diese Dinge fotografierte David während seiner Schulzeit. Momentan arbeitet er an einem Projekt der Lutherischen Kirche, ILCH, um die Kirchen, Gemeinden und Menschen in Fotos festzuhalten. Bei einem seiner Aufträge von Ultramar wurde sogar ein Kindheitstraum erfüllt: Er durfte selber die Kontrolle über den Flieger übernehmen. Die erste von – vielleicht – noch mehr Flugstunden.
Seit einigen Jahren arbeitet er mit einem schweizer-deutschen Fotoreisebüro, da geht es zwei, drei Wochen lang durch Patagonien oder wie im vergangenen Jahr durch Peru, Bolivien und den Norden Chiles. Wieder war die Faszination da, wie abwechslungsreich die Fotografie doch ist. Städte, Personen, Landschaften, Tiere haben alle verschiedene Eigenschaften, Farben, Formen, die von der Linse eingefangen werden, die berücksichtigt werden wollen. Dabei lernt man auch viel, nicht nur das fotografische Auge wird geschult, sondern eben auch Dinge über das Subjekt, das eingerahmt wird.
Als ich David fragte, ob es ein Erlebnis gibt, das er besonders in
Gedanken trägt, sprach er von einem gemeinsamen Ausflug in den
Nationalpark Conguillio bei Temuco, zum 21. Mai 2013. Als wir am
Mittwoch losfuhren, war die Wettervorhersage nicht besonders
vielversprechend. Regen bis zum Freitag. Wenn man mit dem Zelt unterwegs
ist, sind drei Tage Regen nicht gerade angenehm. Aber die ersten Tage
konnten wir trotzdem den Park auskundschaften, etwas herumwandern und
uns eine Vorstellung davon machen, wie es wohl ohne Wolken aussehen
würde.
Morgens, wenn wir aus dem Zelt traten, war es eiskalt. Das Wasser auf dem Zelt war gefroren. David war froh, dass er seine kleine Schwester als, ich zitiere, «geduldigen Begleiter» mit dabei hatte. Wir warteten am letzten Tag auf die «blaue Stunde», um den Vulkan bei gutem Licht, aber ohne Schatten, fotografieren zu können. Bevor die Sonne also über die Anden blickte, standen wir schon auf unseren verfrorenen Füßen. Endlich, der lang ersehnte Moment war doch gekommen. Das Farbspiel, die sich verziehenden Wolken, die Schatten, die Luft. Es war etwas Besonderes, die Natur so miterleben zu können. Das, auf was wir gewartet hatten, war eingetroffen.
Begeben wir uns nochmal zurück, um die Karriere zum Fotografen noch einmal genauer zu betrachten. Ganz so einfach war die Entscheidung doch nicht. Nach dem Schulabschluss, 1999, studierte er Groß- und Außenhandelskaufmann am Insalco, bei Bayer die dazugehörige Lehre. Die Karriere war abgesichert. Jeden Monat das Gehalt auf dem Bankkonto, regelmäßig und konstant.
Doch die Fotografie: Wer weiß, ob ich das Ding zum Profi habe, dachte er sich. Auch wenn er bei einem Schulfotowettbewerb den ersten Platz erhielt – ist dies ausreichend? Naja, Norbert Seebach saß mit in der Jury, von daher… Aber dann doch erst Insalco. Etwas Festes unter den Füßen, falls es doch nichts wird.
Bald wurden die Wände jedoch zu eng und der Entschluss, Fotografie zu studieren, die Weite der Natur kennen zu lernen, waren verlockender als der Zigarettenrauch im Büro. New York Institute of Photography, 2003 bis 2005, hier studierte David im Fernstudium – mit Kassetten, VHS und Postversand. Derweilen als Reiseleiter bei Viventura jobben und, mit 21 Jahren, das Land durchreisen, San Pedro bis Patagonien durch die Linse beschauen.
Privat ist er auch auf Entdeckungsreise gegangen. Dieses Mal mit der großen Schwester, Priska, mit dem Fahrrad durch die blühende Wüste, mit einem Freund die Carretera Austral herunter und mit dem kleinen Bruder, Joni, die Seenregion abgefahren, in Chile und Argentinien. Hier entstanden die Fotos für den ersten Kalender, den David 2004 auf Fotopapier ausdruckte. So hat sich nicht nur das Design des Kalenders entwickelt, sondern auch der Fotograf selbst. Sein Auge ist geschult, nimmt Dinge wahr, die anderen entfallen, nicht nur beim Beobachten der Natur, sondern auch seiner Mitmenschen. Seine Fotografien strahlen Ruhe aus, so wie seine Persönlichkeit.
Ein Mensch entwickelt sich bis an sein Lebensende und so möchte auch David sich weiterentwickeln. Mehr Zeit haben, um Chiles Naturgebiete zu erforschen, weiterhin mit anderen Fotografen zu reisen und etwas Neues – das möchte er gerne ausprobieren: Naturvideos.
Abschließend möchte ich mit seinem Leitmotiv enden: «Und Gott sprach: Es werde Licht! und es ward Licht.» (1.Mose 1:3). Seine Bilder sollen bei den Betrachtern Emotionen und Gefühle hervorrufen sowie die Lust wecken diesen Ort kennen zu lernen, selber zu entdecken, die Natur mitschützen zu wollen. Er möchte zum Nachdenken anregen, wie sind diese Berge entstanden, wie die Wälder? Er möchte den Menschen, wenn sie auf seinen Kalender blicken, eine Ruhepause im Arbeitsalltag schenken. Er möchte die schönen Dinge fotografieren, sagt David. Denn schlechte Nachrichten werden schon zu viel verbreitet.
Morgens, wenn wir aus dem Zelt traten, war es eiskalt. Das Wasser auf dem Zelt war gefroren. David war froh, dass er seine kleine Schwester als, ich zitiere, «geduldigen Begleiter» mit dabei hatte. Wir warteten am letzten Tag auf die «blaue Stunde», um den Vulkan bei gutem Licht, aber ohne Schatten, fotografieren zu können. Bevor die Sonne also über die Anden blickte, standen wir schon auf unseren verfrorenen Füßen. Endlich, der lang ersehnte Moment war doch gekommen. Das Farbspiel, die sich verziehenden Wolken, die Schatten, die Luft. Es war etwas Besonderes, die Natur so miterleben zu können. Das, auf was wir gewartet hatten, war eingetroffen.
Begeben wir uns nochmal zurück, um die Karriere zum Fotografen noch einmal genauer zu betrachten. Ganz so einfach war die Entscheidung doch nicht. Nach dem Schulabschluss, 1999, studierte er Groß- und Außenhandelskaufmann am Insalco, bei Bayer die dazugehörige Lehre. Die Karriere war abgesichert. Jeden Monat das Gehalt auf dem Bankkonto, regelmäßig und konstant.
Doch die Fotografie: Wer weiß, ob ich das Ding zum Profi habe, dachte er sich. Auch wenn er bei einem Schulfotowettbewerb den ersten Platz erhielt – ist dies ausreichend? Naja, Norbert Seebach saß mit in der Jury, von daher… Aber dann doch erst Insalco. Etwas Festes unter den Füßen, falls es doch nichts wird.
Bald wurden die Wände jedoch zu eng und der Entschluss, Fotografie zu studieren, die Weite der Natur kennen zu lernen, waren verlockender als der Zigarettenrauch im Büro. New York Institute of Photography, 2003 bis 2005, hier studierte David im Fernstudium – mit Kassetten, VHS und Postversand. Derweilen als Reiseleiter bei Viventura jobben und, mit 21 Jahren, das Land durchreisen, San Pedro bis Patagonien durch die Linse beschauen.
Privat ist er auch auf Entdeckungsreise gegangen. Dieses Mal mit der großen Schwester, Priska, mit dem Fahrrad durch die blühende Wüste, mit einem Freund die Carretera Austral herunter und mit dem kleinen Bruder, Joni, die Seenregion abgefahren, in Chile und Argentinien. Hier entstanden die Fotos für den ersten Kalender, den David 2004 auf Fotopapier ausdruckte. So hat sich nicht nur das Design des Kalenders entwickelt, sondern auch der Fotograf selbst. Sein Auge ist geschult, nimmt Dinge wahr, die anderen entfallen, nicht nur beim Beobachten der Natur, sondern auch seiner Mitmenschen. Seine Fotografien strahlen Ruhe aus, so wie seine Persönlichkeit.
Ein Mensch entwickelt sich bis an sein Lebensende und so möchte auch David sich weiterentwickeln. Mehr Zeit haben, um Chiles Naturgebiete zu erforschen, weiterhin mit anderen Fotografen zu reisen und etwas Neues – das möchte er gerne ausprobieren: Naturvideos.
Abschließend möchte ich mit seinem Leitmotiv enden: «Und Gott sprach: Es werde Licht! und es ward Licht.» (1.Mose 1:3). Seine Bilder sollen bei den Betrachtern Emotionen und Gefühle hervorrufen sowie die Lust wecken diesen Ort kennen zu lernen, selber zu entdecken, die Natur mitschützen zu wollen. Er möchte zum Nachdenken anregen, wie sind diese Berge entstanden, wie die Wälder? Er möchte den Menschen, wenn sie auf seinen Kalender blicken, eine Ruhepause im Arbeitsalltag schenken. Er möchte die schönen Dinge fotografieren, sagt David. Denn schlechte Nachrichten werden schon zu viel verbreitet.
Info: Die Kalender von David Gysel sind in der Librería Antártica und
Feria Chilena del Libro erhältlich. Mehr Information auf der
Internetseite www.chiledesconocido.cl.
Die Bilder jedes Kalenders können auch als signierter Kunstdruck, in begrenzter Auflage von 50 Stück, erstanden werden.
E-Mail: fotografo@chiledesconocido.cl
E-Mail: fotografo@chiledesconocido.cl
Dienstag, 11. August 2015
Good to be
Try to sleep in my dreams,
the day's gone, right beside me.
I know the shadows of the hours,
no melting to the ground -
but me, myself becoming one.
Guess there's quite a strong note
blinding fog in the middle of the night.
Since the moment the hours melted,
thoughts have flooded vacant grounds.
I still don't realize
I want to take a new start -
just like the one from the dream between the hours.
I don't recognize myself,
I think like a fish kept hostage in the sea.
My mind is twisted and filled I know,
I seek the way to better stroll,
holding loosely the thaughts
'till they drip flying released,
fickle, lighter then air.
I've got some images sticking to me,
expectations, I know quite well.
Why do we chase fears, trying to win the assur'd race
when we all know that lovin' smile?
I still don't realize
I want to take a new start -
just like the one from the dream between the hours.
I don't recognize myself,
I think like a fish set free in the sea.
Now I see, I realize.
I will retake the new start.
Doesn't matter if I am far away from my dreams.
I will be shaped by the light,I will retake the new start.
Doesn't matter if I am far away from my dreams.
I am good to be.
Abonnieren
Posts (Atom)



