Sonntag, 11. August 2013

A Capella

A tan temprana edad la decisión había sido otra, la de hacer vibrar y enredar mis dedos sobre cuerdas... fue más tarde, cuando ya los cambios externos predecían alguna revolución en el secreto de la intimidad, que comencé a cuestionarme el porqué de las cosas. Y más que cuestionar... a criticar, a rechazar. Pero eso claramente es parte de aquella rebelión ya mencionada... no había detrás una intención de dañar, herir o algo por el estilo. Y no creo que se haya tomado de tal forma... total... es la revolución privada más conocida... en fin, había olvidado que alguna vez aquella pregunta (aunque haya sido en tono burlón) estuvo en mi mente... y no fue hasta hace pocos días que recordé la pregunta. Y no es que la haya recordado por  misma.. no.. la recordé porque me di cuenta de haber encontrado la respuesta... la encontré en el silencio, sí, en el silencio. Algún sabio dijo alguna vez, que la música existe sólo por los silencios. Imagínate la música sin silencios, sin ese momento sin respiración... sería bastante lejana y pocos se emocionarían al escuchar aquellas piezas musicales... fue entonces hace algunos días atrás que comprendí la importancia de la música en la educación. No es que alguna vez haya dudado de su importancia, no. Sólo que no había encontrado el porque... Los Silencios, los Tiempos, la Partitura, el Cuerpo....

Estás ahí parado, un atril frente a ti con algo que parece imposible de leer. Pero vas aprendiendo, los significados de cada símbolo, de cada punto, línea, numero. Luego aprendes que aquel punto, aquella línea debe ser interpretada así. Calma, no te apures, no hay prisa. Calma.

Tus manos, tus pies, tu espalda... una nueva forma, una nueva postura, extraños movimientos deben aprender.... Y no es que vayas a tocar y luego olvidas. No. Tu espalda sentirá el ensayo, tu muñeca, las yemas, esas pequeñas lunas llenas serán atravesadas por caminos... o aplanadas. Depende...

Y ¿qué tal los tiempos? ¿Sabes lo que significa querer correr y que los puntos, las líneas, te indiquen otro camino? Te indiquen otro paso, otro ritmo, uno que quizás no quieras tomar. Pero ahí esta, así es la melodía. ¿Quieres aprenderla? Sigue su ritmo, no el tuyo. Acepta el silencio, mantén el silencio. No lo interrumpas apresuradamente. Deja que madure. Calma.

Así, en un silencio, recordé la pregunta, al tropezarme con la respuesta. Aprender a vivir, a respirar, incluso cuando la vida presenta silencios. Aprender a seguir el ritmo, aprender a escuchar, cada voz en su tonalidad, aprender a respetar el ritmo, aprender a controlar el impulso de acelerar, aprender a caminar con las notas. Aprender que para que algo de fruto, resulte, que para dominar algo, solo sirve repetir. Repetir. Repetir. Repetir... claro, que el repetir bien... porque... si repetimos mal... todos sabemos que eso también queda grabado y difícil es cambiar lo aprendido mal.

Parece radical, parece frío, estructurado, disciplinado. Si. Así es la música. ¿Y sabes en que está la magia?

En encontrar tú encanto, tu brillo, para que, los oyentes, noten que eres tú el que toca.
Ahora entiendo el por qué.