Esa imagen que tengo, ese sueño de como será, de que será... volvió a estar ahí tan presente. Volví a dibujar... a inventar mundos que había dejado atrás... pero ahora, que se acerca el fin, el paisaje se tiene que repintar, volver a diseñar los valles, las cimas, los ríos, las sombras. Los colores.... aun no logro establecer un paisaje que me produzca calma. Aun no logro establecer un paisaje que parezca posible, en donde las flores no se conviertan en mariposas y en donde los arboles no lleven siluetas. En donde las nubes, en vez de llevar gotas de agua, arruinan el paisaje recién pintado. Las casas con escaleras que solamente llevan al propio inicio, en donde las ventanas no reflejan tu rostro.
Aun estando recostado en la sombra de los pinos, aun caminando entre madera centenaria, aun respirando el pasar por los bosques... aun viendo que la mariposa no se desprende de la flor, aun viendo tu rostro en el árbol... aun cuando el suave andar de las torpes aguas envuelven tus pies, acariciando tus dedos... aun ahí estarás angustiado. Aun ahí sentirás la incertidumbre.
¿Cómo sabrás que norte seguir? ¿Cómo sabrás como detenerte con el oeste escondiéndose? ¿Cómo podrás caminar por paisajes que parecen irreales...?
El paisaje pintado por ti se pierde, solo queda el blanco papel. La tranquilidad, la calma que ansiabas son irradiados desde este pureza. No ves paisajes, tus montes han desaparecido llenándose de nieve, escondiéndose su silueta. Los árboles han decaído, añejados se han perdido. El lago se ha secado y tus pisadas se han borrado. Las mariposas volaron y de las flores desconoces su destino.
Cuando miras este blanco papel sabes que el paisaje no importa. Que el alto de la montaña, el ancho del rio, el frio del viento, el color de las piedras y el acariciar de los largos pastos no importan. Sabes que este blanco papel será llenado a su debido tiempo con el paisaje adecuado. Sabes que el paisaje no depende de ti. Sabes que las flores saldrán cuando sea su tiempo, el sol encontrara su norte para esconderse de él. La luna crecerá para atraer las aguas cuando sea su tiempo.