Montag, 27. Februar 2012

Dankbarkeit

Estaba sentada en un helado escalón gris junto a una transitada salida del metro. El día combinaba perfecto con mi estado personal. Nublado, gris, sin lluvia. Junto a mi estaba un amigo escuchando. Cuando ya las lágrimas se habían secado otros temas formaban nuestra conversación. Al finalizar mi amigo me dijo: "¿te puedo dar un consejo? en buena, no lo tomes mal". Sabía que cualquier consejo que él me diera seria para mi bien, y no para satisfacer alguna necesidad propia. Por lo tanto, cuando me dijo que yo debería decir más "gracias", lo acepte pensativa. Me di cuenta que muchas veces estoy muy agradecida. De invitaciones, regalos, cartas, palabras. Pero me quedaba con el agradecimiento para mí. Quizás porque me daba vergüenza agradecer, cosa que ahora me parece ridículo. Pero desde ese día intente ser mas conciente y agradecer, ser una persona más agradecida, aceptando la ayuda, el cariño, la preocupación de los demás hacia mí. Por lo tanto hoy doy gracias a ti que me hiciste ver, con sinceridad y amor, mi falta. Agradecer aun no me es siempre fácil, mi orgullo lo combate. Pero sé que mis palabras alegran al que las recibe. Sé también que muchas veces respondan "no es nada", "no hay de qué". A esas personas les digo: acepten el agradecimiento. Eso también es agradecer.

Freitag, 24. Februar 2012

Mensch sein

Hay personas que me han decepcionado fuertemente. Personas que han tenido que aprender a vivir con su pasado, su presente, su futuro incierto. Personas que han tenido miedos, llantos, vivencias desgarradoras que han cambiado sus vidas, para bien o para mal. ¿Cuál fue la piedra que provoco el derrumbe? ¿Cómo llegaron a cambiar o como terminaron en situaciones así, sin ver más allá de su propia nariz...? Cerraron sus ojos a la verdad que habían conocido, privándose así de la alegría, aquella que va más allá de las vivencias diarias, aquella que... cae del cielo.

No sé bien como enfrentarlo. Las cosas que he vivido, observado, escuchado... han quebrado algo en mi... siempre he sido reservada con lo que realmente ocurre dentro de mi, pero el muro que había construído con el paso de los años, ha perdido ladrillos... porque reconocí que, compartir mis vivencias puede servirle a otro, aunque me haga vulnerable. Pero acepto aquella vulnerabilidad esperando que el otro crezca. 



No hay nada que me asegure que no seré decepcionada, que no viviré dolor profundo, lo que si sé, es, que si me decepcionan, Dios tomara mi dolor, mi alma quebrada y la renovara. Es esa esperanza, esa fortaleza, la que me permite mirar con amor y no con una rabia dolorosa.

Mittwoch, 22. Februar 2012

Home


Los ojos me ardían. No sé si por la ausencia del viento al que me había acostumbrado o simplemente porque no lograba conciliar el sueño… alguna parte de mi comenzaba a quejarse de incomodidad cuando mis pensamientos comenzaban a ser borrosos. Así, después de dos semanas, tuve que separar mi saco del bolso para darle descanso a mis ojos. Me despertó el calor al cual mi cuerpo había olvidado, por lo que mis pies descalzos volvieron a sentir ese piso tan familiar para encontrarme con una cola que no para de moverse, una sonrisa de perro entremezclada con gruñidos alegando mi ausencia, esperaba ansioso alguna muestra de atención. Mi perro estaba feliz de tenerme. 

Masticaba mi avena matutina preguntándome donde habían ido todos, los autos aun se encontraban estacionados. Recordé mis frías vacaciones de verano intentando recordar todos esos comienzos, títulos, ideas sobre las cuales escribir grandes textos, que mi mente había logrado hilar durante largos días de caminar sin tener hoja y papel para anotar. Pero al ir caminando las frases quedaron en el camino. Reconociendo que no recordaría aquellas frases hice una lista de las cosas que quiero hacer antes de iniciar un largo año, sin vacaciones para disfrutar de un lluvioso sur. 

Cocine, tejí, leí, cure mi nuevo mate. Abrí cajones antiguos para eliminar historias, cartas, recuerdos, símbolos innecesarios para seguir recordando. Abrí mi closet lleno queriendo botarlo todo. Mire mi estante y quise botarlo todo.

Después de dos meses con una mochila, sin necesitar nada mas, siento que mis libros, cd's, colecciones varias, simplemente llenan el espacio. En un mes más volveré a olvidar esta sensación para recordarla nuevamente al volver a casa.

Mientras hacia todas estas cosas me preguntaba cual es la sensación que me acompaña. Back home, sweet home. ¿O simplemente es regresar a casa, un lugar lleno de vivencias en donde cada pincelada de pintura conoce mi historia, mis golpes y caídas de chica, mis llantos de adolescente, mis rabias y mis alegrías de joven? 

Volví a casa. Si. La casa que me vio crecer. Pero sé que es solo temporal. Que algún día, esta casa, ya no vera mis logros, mis fracasos, mis penas. Cuando vendrá ese día, no lo sé. Donde será ese lugar, no lo sé.


 Photography by ©Rahel Gysel